SABERESTODO

El imaginador Garibay, Gabrielow, Gabrielos, Gab, entra a una fase imaginativa imaginadora. Se trata de un nuevo ciclo narrativo que vendrá ligado con experiencias en video, en twitter. 

Aunque se dice que Gabrielo anda más reflexivo en esta nueva etapa, es poco probable que abandone la poesía, pero lo cierto es que en esta siguiente fase Garibay se abocará a reflexionar temas nacionales y del mundo, y también sobre el arte.

Lo que despierta más interés al puñado de seguidores es esta nueva fase conectada entre las redes sociales y la narrativa.

Gabrielow concluye en este próximo 30 de junio la primera Twittnovela escrita.

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Qué se regalará GabrielO para su cumpleaños

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  1. La Patria Insomne de Carmen Boullosa
  2. El fantasma y el poeta de Carmen Boullosa
  3. El complot de los románticos de Carmen Boullosa
  4. Cuando me volví mortal de Carmen Boullosa
  5. Una biografía que no tenga ya  de Nikola Tesla
  6. Bajar dos álbums que no tengo de Bob Dylan
  7. Si sigue Prometeo en los cines, verla otra vez
  8. Una película: si ya está REC3 pues esa, sino la 1 original edición especial.
  9. Una loción. Aún no sé si volver a la de siempre o probar una nueva.
  10. a ver

Prometeo (comentario recién saliendo)

Imageno

Hacía mucho mucho y en una galaxia muy muy lejana que el máster Ridley no nos regalaba su ultra fineza, su elegancia para crear visuales increíbles. 

Prometeo no es una precuela de Alien tanto como un pretexto para plantear otra película, pero qué pretexto.

Con elementos que ya conocemos de toda una marea de películas de ciencia ficción, incluso de mismas obras del señor Scott (Blade Runner y Alien mismo), Prometeo es una belleza.

Queremos buscarle demasiada profundidad a una película que primordialmente es para entretener, para ser buen cine de entretenimiento. Lo que pasa es que es Ridley, y lo que toca le da una profundidad que nos provoca todo ello. Queremos más, esperamos más. Pero si nos situamos en que se trata de otra versión de Alien, bueno, ahí tienes una gran película. El mismo Ridley ha recalcado varias veces y en distintas películas suyas que no le andemos buscando chichis a las hormigas y que simplemente gocemos de la historia.

El guion me gustó, Charlize es una muy buena actriz y es hermosa la hija de San Cipriano. Noomi es talentosa y tiene un peso importante en la película, qué cuerpazo. Michael Fassbender no es la estrella del momento, es un muy buen actor y el homenaje que su personaje David hace al gran Peter OToole es maravilloso.

La música está para tenerla ya.

La dirección de arte es digna de claro, del máster Ridley.

La cuestión de la historia: no les aguaré la fiesta contándoles pero tengo que decir que para aquellos aficionados a la onda ovni y extraterrestre les sorprenderá gratamente el respeto que Ridley le tiene a esas aproximaciones. Lo que vemos no está tan alejado de lo que se ha dicho y redicho al respecto.

Visualmente esta era la película que ya ansiaba realizar Ridley: y le salió bella bella.

Posiblemente algunos la sientan lenta, pero Ridley ya está en una posición para hacer lo que le venga en gana, y lo resuelve bien. 

Los efectos visuales están maravillosos, el diseño de audio está increíble. Y el 3D está fino y justo donde tiene que estar. No esperen espectacularidades apantalladoras con el 3D porque el señor Scott le da más importancia a la historia que al efectismo, pero está sutil el 3D. Tal vez un poquito más hubiera estado bien pero yo la disfruté muchísimo.

Cinepolis Diana de Reforma, me parece la mejor sala para gozar de esta obra visual del mejor Ridley. Ya quiero blue ray, dvd, soundtrack, todo. 

Por supuesto que la volveré a ver en la pantalla grande.

 

Al final eligirá tu percepción.

Datos duros, encuestas de uno y otro lado, análisis que pretenden ser concienzudos, eruditos y descarnados. Lo cierto que nos han tenido bajo un maremagnum de información que tan solo ha logrado confundirnos más.

No importa si es de calidad o no, es tal el asedio que se tiene que hacer un alto total para poder comenzar a discernir qué propone cada cual, y otro tanto para desenmarañar el tejido de tanto dato, tanto grito. Y no muchos lo hacen.

La gente real, la gente de la calle y el pueblo, del rancho y de la ciudad, que tiene como obligada prioridad conseguir o conservar un empleo, mantener a la familia, pagar los gastos de las escuelas, a penas tendría un momento para sentarse a “evaluar las propuestas”. Una excepción: las acaloradas sobremesas.

Aún así, por mucho que los erutidos se enojen con nosotros por no querer profundizar, por no querer conocer las propuestas, la verdad es que, suponiendo que fueran viables, ¿cómo sabemos que las cumplirán?

Todo se queda en la esfera de lo que creemos de un candidato, de lo que su información visual nos envía. Su forma de decir las cosas.

Una vez estando bajo ese telón de plástico, solo pero apurado por una fila de votantes, con un atajo de formas llenas de logotipos y letras, con un plumón en la mano, una vez estando ahí el último detonador es lo que tú percibiste de cada cual: tu percepción, la huella que te dejó el que finalmente ahí será tu elección.

Aunque hagan ojitos de stevie wonder los cerrados estudiosos.

Suerte.

Somos como la información: electricidad.

Somos eso: somos impulsos eléctricos. Hoy en día las profesías, mejor dicho las visiones tan criticadas y atacadas de Marshall Mcluhan se han vuelto realidad. Igual le pasó a Nikola Tesla, seres tan avanzados siempre dejan anonadados a sus contemporáneos. Hoy pensar en un auto que vuele ya no es tan descabellado.

Hoy todos somos más que nunca información: todos enviamos mensajes de texto pero también de imágenes. Todos procuramos vernos mejor, comer sano, involucrarnos en lo espiritual y sus misterios. No todos, una gran cantidad de gente.

Todos conocemos a alguien cercano metido en los misterios del alma, del espíritu. Qué bueno. Y otra gran parte del mundo duda más que nunca y pierde la esperanza. Es una realidad. MItad y mitad.

Encontrar el balance entre nuestra incredulidad analizando cada ápice de información y ese entusiasmo de lo maravilloso del universo que se puede volver obsesión, es el reto. Y más que reto, el juego.

No estamos estáticos. Aún dormidos seguimos activos, viajando en sueños y nuestros sistemas trabajando incansables para nosotros.

Estamos en un tiempo muy interesante. A mí me entusiasma mucho. Sé que hay cosas terribles y que no son motivo de risa; pero sigo comprobando que si no se hacen las cosas con entusiasmo estamos perdidos.

Incluso en los momentos más graves (¿no nos lo han repetido hasta el cansancio?) es cuando surge la verdadera Esperanza, la verdadera Valentía, el verdadero ser de los que nos llamamos humanos.

Informémonos, informemos. Aprendamos, desaprendamos. Buscar la felicidad cada quien como la interprete jamás será ridículo ni cursi. Y si lo es, pues venga también.

Tú decides qué significa para ti todo lo que recibas.

Realista o soñador, optimista o pesimista, somos una mezcla entre ambos: latimos, respiramos, conectamos, chocamos, pusamos.

Y si nos alejasemos con una cámara desde el espacio veríamos que las personas se vuelven puntitos, que los puntitos se vuelven un solo objeto: un planeta y si nos alejamos más veremos otro puntito entre millones de puntitos que están vivos en el espacio.

Es real.

Tú y yo somos parte de todo esto.